Piel con Ácné / Acne Skin




La piel grasa se caracteriza por una sobreactividad de las glándulas sebáceas, dando lugar a un exceso de sebo en la piel.

Este tipo de piel es más común en la adolescencia, como consecuencia de los cambios hormonales.

La ventaja que nos ofrece la piel grasa, es que al ser una piel rica en lípidos retrasa el envejecimiento; por otra parte, también hay que decir que es más propensa a perder su vigor de forma prematura, es decir, es propensa a la flacidez.

Factores que contribuyen el acné

Si bien no son causa de acné, algunos elementos son conocidos por agravar los síntomas:

  • Dieta demasiado rica en ciertos hidratos de carbono (grandes cantidades de azúcar y harina blanca)
  • Consumo excesivo de leche de vaca y productos lácteos (con excepción del queso)
  • Fumar cigarrillos
  • Maquillaje que obtura los poros
  • Productos comedógenos para el cuidado de la piel

Rutina de higuiene facial:

  • Utilice agua tibia y un limpiador apropiado (el agua demasiado caliente o fría puede agravar el acné).
  • Deje que espinillas o granitos curen de forma natural (exprimirlas puede hacer que empeoren y dar lugar a retracción cicatricial).
  • Aplíquese sólo un producto no comedogénico de la piel.
  • Utilice un maquillaje no comedogénico.
  • Elimine el maquillaje al final del día.

Tratamiento contra el acné

Aunque no se dispone de ninguna "cura" para la piel impura y propensa al acné, los tratamientos medicinales y no medicinales pueden ser muy eficaces en la prevención de la formación de nuevas marcas y retracciones cicatriciales.

En función de la gravedad de la piel con impurezas y propensa al acné, las personas afectadas pueden utilizar una pauta de limpieza  y cuidado. Recibir una prescripción de tratamientos médicos como retinoides, antibióticos por vía oral o una combinación de ambos. Dado que algunos tratamientos médicos son conocidos por sus efectos secundarios deshidratantes, pueden acompañarse de un cuidado hidratante coadyuvante.